viernes, 10 de abril de 2009

¿Que podemos esperar de la Cumbre asiática sobre fondo de tensiones políticas en Tailandia?

Los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) inician este viernes en Pattaya (Tailandia) una cumbre consagrada a la crisis económica, con fondo de tensiones políticas y la oposición tailandesa decidida a cargarse la reunión.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la ASEAN (Birmania, Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia, Vietnam) eran esperados este viernes en un lujoso hotel de la ciudad balnearia de Pattaya, a orillas del golfo de Tailandia, protegida por un impresionante dispositico de seguridad.

A los dirigentes de la ASEAN se sumarán el fin de semana los de China, Japón, Corea del Sur, India, Australia y Nueva Zelanda.

En esta cumbre regional, los 16 países expresarán su voluntad de "tomar medidas adecuadas y coordinadas" para contrarrestar la crisis financiera, según el borrador de comunicado final, al que tuvo acceso la AFP.

Los dirigentes apoyarán asimismo la creación de un fondo de divisas de 120.000 millones de dólares, con aportaciones esencialmente de China y Japón, para ayudar a los países regionales con dificultades.

Las reuniones de Pattaya pueden verse perturbadas las turbulencias políticas en Tailanda.

Unos 700 "camisas rojas" -apodo de los seguidores del ex primer ministro exilado Thaksin Shinawatra- se encontraban la mañana del viernes en el centro de Pattaya, con la intención proclamada de perturbar la cumbre, según una periodista de la AFP en el lugar.

Una Birmania normalizada e insertada en su contexto regional: Moratinos, el III Plan Asia- Pacifico

El Gobierno se marca como uno de los objetivos dentro de su política en Asia durante la presente legislatura el acercamiento a Corea del Norte en el plano diplomático, social y cultural, para ir dando "contenido" a la relación con uno de los países más cerrados del mundo.

Este reto se recoge en el II Plan Asia- Pacifico, presentado por el Ministerio de Asuntos Exteriores el pasado mes de marzo y con el que se pretende afianzar la presencia de España en los principales países de este continente y explorar nuevas vías de entendimiento con otros con los que hay pocos vínculos.

España mantiene relaciones diplomáticas con Corea del Norte desde febrero de 2001, aunque apenas ha habido contactos desde entonces al haber delegado en la UE la política hacia este país.

El Gobierno considera prioritario que haya signos de buena voluntad en el proceso de desnuclearización norcoreano, a lo que no contribuye el lanzamiento el pasado día 5 de un cohete que ha suscitado el malestar de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón.

Exteriores se ha sumado a la condena por ser una provocación que enturbia el entorno de seguridad en la región y poner en duda la voluntad del régimen de Kim Jong-il de cesar su programa nuclear.

Sólo si hay avances en esta cuestión en la mesa de diálogo a seis -EEUU, Rusia, China, Japón y las dos Coreas-, España cree que se puede "adoptar una posición más activa" y dar "contenido" a la relación bilateral, sin "destacar por encima de la media europea", según se afirma en el Plan Asia-Pacífico.

El acercamiento pasaría por dar "cierta continuidad" a las visitas políticas a través de los representantes diplomáticos, sin que haya intención de que viajen miembros del Gobierno, algo que nunca ha ocurrido.

En el caso de España, la Embajada de Corea del Sur es de la que depende la relación con Pyongyang, aunque está pendiente que el nuevo embajador en Seúl, Juan Leña, entregue sus cartas credenciales en el país vecino en próximas fechas.

El Gobierno tiene, incluso, voluntad de acreditar un agregado de defensa en Seúl ante Pyongyang, si bien esta medida está aún en estudio, como se especifica en el Plan.

En correspondencia, se ve con buenos ojos la invitación de autoridades norcoreanas y del Partido de los Trabajadores a eventos multilaterales organizados por España.

Un ámbito importante para el Ministerio de Exteriores es el cultural, al considerar que ayudaría a "sentar unas bases de confianza" y "redundar en beneficio directo de la sociedad norcoreana".

El salto en este campo sería la firma de un eventual tratado de cooperación cultural y educativa, además de otra acciones como fomentar el estudio del español, la participación de películas españolas en el festival de cine anual de Pyongyang y la celebración de actos en Casa Asia.

El Gobierno quiere además seguir prestando ayuda en caso de catástrofes como las graves inundaciones ocurridas en agosto de 2007.

El III Plan Asia-Pacífico también se ocupa del caso de Birmania, otro país hermético y con el que España ve menos margen de acercamiento mientras persista su dictadura militar.

Para paliar este vacío diplomático, se aboga por reforzar la interlocución con la oposición democrática y respaldar la política de la ONU y la UE en pro de la democratización del país.

En opinión de Exteriores, una Birmania "'normalizada' e insertada en su contexto regional" puede llegar a ser un socio político y económico importante, "por lo que se hace aconsejable planificar" una presencia "en función de la evolución de los escenarios posibles".

martes, 7 de abril de 2009

The Long Road to Freedom by Zoya Phan / El largo camino hacia la libertad por Zoya Phan

The sun beat down on him as he staggered through the desert; his lips cracked, his mouth dry.

“Water, water, how I need water,” he thought. It had been so long since he’d had water.

Yet still, he carried on the path in the desert. He knew it was the right path, that it would bring him to a lake of cool, clean, clear water – and that there would be trees to provide shade. But he didn’t know how long the path was, how long it would take to get there. It could be days, it could be years. He had already been walking for so long!

Every now and then there would be voices from the sides of the path. “This way,” they’d say. “Come this way, I know a different path to the lake, an easier one.” But he didn’t listen, even though some were the voices of old friends. He knew those paths were roads to nowhere.

Onward and onward he walked. Then he came over a small sandy hill, and saw in the distance to his right a lake, with Than Shwe himself standing by it.

“Come off the path, come to my lake,” said Than Shwe.

The man stopped and looked. There was a lake. It was small, and the water was muddy. But it was a lake, and it had been so long since he had had a drink.

“Come, come to my lake,” said Than Shwe.

There were some people with him. Some were foreigners, some he didn’t know, there were even some old friends. “Come,” they said, “come this way. Come to this lake, the path you are on is so long. This lake is here now, you can rest here before heading for the other lake.”

“Ok,” he thought, “I’ll go. I am so thirsty, and even though the lake is small and the water is muddy, something is better than nothing.”

He left the path and walked to the lake. At last. Water.

He arrived at the edge of the lake, sank to his knees, and dipped his face in the lake to drink.

But instead of being able to drink, his nose hit sand. The water was on the surface only, not deep enough to drink from. But he was so desperate. He sucked the muddy water from the sand, and for a moment there was the wonderful feeling of water on his cracked lips and dry tongue.

But, almost immediately after, there was a pain in his stomach. The water was not just shallow and muddy, it was also bad, and it was making his body ill.

The pain got worse, and he curled up on the damp sand, holding his stomach.

Than Shwe started laughing.

“Oh no,” thought the man, “what have I done? I knew the path to the lake, but I came here instead, but the lake wasn’t real, and now I am sick. I don’t know if I can find my way back to the true path. If only I had the courage to stay on the path."

As for Than Shwe, he kept on laughing and laughing.

http://www.mizzima.com/edop/commentary/1883-the-long-road-to-freedom.html

Más de 500.000 refugiados birmanos han huido de la represión de la junta militar y viven fuera de los campos en Tailandia


Birmania es el primer país “productor” de refugiados del sudeste asiático: más de 400.000 birmanos han tenido que desplazarse a los países vecinos y muchos de ellos permanecen en el exilio desde hace décadas debido a la sistemática represión desencadenada por las sucesivas juntas militares que gobiernan desde 1962.

Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), unos 141.000 birmanos viven en los nueve campos de refugiados existentes en territoriotailandés a lo largo de su frontera con Myanmar. Estos campos están gestionados por el Ministerio del Interior de Tailandia y la alimentación, la atención sanitaria, la educación yotros servicios los proporcionan el Consorcio Thai Burma Border. ACNUR, por su parte, asegura la protección y garantiza que los refugiados vivan en condiciones de seguridad dentro de unos campos donde los karen constituyen el grupo étnico mayoritario.

La presencia de refugiados birmanos en este país se prolonga ya casi tres décadas.A principios de los 90 el éxodo aumentó cuando la actual junta militar, en respuesta a la victoria lograda por la Liga Nacional para la Democracia de Aung San Suu Kyi (premio Nobel de la Paz en 1991; en arresto domiciliario desde 1996) en las únicas elecciones democráticas celebradas en el país, anuló el resultado de los comicios y mantuvo su régimen opresivo. Según las leyes tailandesas, los refugiados no pueden salir de los campos, ni siquiera para trabajar o estudiar, y tampoco les está permitido asentarse de manera permanente en el país, por lo que la única solución para ellos es el reasentamiento.

Más de 400.000 refugiados birmanos han huido de la represión de la junta militar birmanos a países como Canadá, Australia, Holanda, Reino Unido, Suecia o Irlanda. Bangladesh y Malasia.- Los refugiados birmanos asentados en Bangladesh se concentran en dos campos en el suroeste desde hace 16 años. Asimismo, allí viven otros 200.000 refugiados birmanos de la etnia rohingya, mezclados entre la población local, pero no registrados como refugiados. En Malasia, no viven en campamentos, sino en las ciudades, entre la población local. Hay registrados en este país a alrededor de 30.000 personas, pertenecientes a distintas religiones y grupos étnicos. Muchos refugiados birmanos en este país han podido encontrar un puesto de trabajo en el sector informal para garantizar la manutención de sus familias.

Para seguir ayudando a los refugiados birmanos en la frontera necesitamos tu ayuda. Si quieres saber lo que hicimos el año pasado consulta nuestras memorias





Más allá de Birmania: Lecciones de esperanza para niños refugiados


Mae Sot, TAILANDIA — Tiene el porte silencioso y profesional de un hombre que prefiere el santuario educativo de una clase que el peligro de políticas revolucionarias. Pero el maestro birmano Htay Hlaing pasó nueve años en una cárcel notoria por sus torturas en un país bajo régimen militar, por el simple hecho de ayudar a sus estudiantes a redactar una carta solicitando la paz y la reconciliación.

“Era un infierno, como si me hubiesen quitado la vida. A veces nos vigilaban día y noche. Si nos ordenaban sentarnos o levantarnos, teníamos que obedecer inmediatamente. Éramos cinco en una celda minúscula”, recuerda este profesor de Física y Química, de 51 años.

Si bien Htay – pronúnciese “Tei” – no fue torturado, cuenta como otros prisioneros políticos en la famosa cárcel de Insein, al noroeste de la capital birmana, Rangún, fueron apaleados hasta casi morir, y encerrados con hierros en los pies por los guardas de la prisión a la mínima impresión de resistencia.

“El gobierno birmano es como el diablo. Todo el mundo debería saber cómo tratan a su pueblo”, lamenta Htay, quien tuvo que huir a Tailandia con su mujer y cuatro de sus cinco hijos tras su liberación el pasado año.

Aún desolado por la catástrofe del ciclón Nargis, el pueblo de Birmania está en guerra civil desde hace sesenta años y oprimido desde la década de los sesenta por brutales regímenes militares sucesivos.

Aproximadamente tres millones de ciudadanos birmanos viven exiliados, la gran mayoría en condiciones de esclavitud, como trabajadores migrantes indocumentados en Tailandia y a través del sudeste asiático.

Cerca de 350.000 birmanos han huido a la zona de Mae Sot, donde se extienden campamentos de refugiados que luchan por conseguir comida, ropa y educación para sus hijos.

Htay, aunque sin papeles, ha encontrado empleo y cierta libertad en una extraordinaria escuela para los hijos e hijas de refugiados birmanos en Mae Sot, a 650 kilómetros al noroeste de Bangkok, capital de Tailandia.

El Internado para Jóvenes Huérfanos y Desamparados, fundado en 1999 por el maestro U Khaing Oo Maung, cuenta con 300 alumnos y 20 docentes. Sesenta de estos jóvenes son huérfanos y residen en la escuela. Duermen en clases que se convierten en dormitorios y juegan en un patio de tierra en el que pululan los patos.

Aunque las instalaciones escolares sean rudimentarias, la escuela proporciona con la educación una manera de escapar a la guerra y la represión. El ánimo y entusiasmo por aprender y enseñar que comparten los docentes y el alumnado es ejemplar. Y muchos de los escolares continúan sus estudios en universidades de Alemania, Australia, Canadá, o Tailandia, gracias a becas y programas educativos de las Naciones Unidas.

Para los huérfanos, lo poco que la escuela les pueda dar lo es todo.

“Cuando llegué me puse muy contento. No tenía con qué vestirme y me dieron ropa. Me dieron todo lo que me faltaba: jabón, un cepillo de dientes, zapatillas...", dice Ne Aung Moe, de 15 años, a quien rara vez se le ve sin sonreir.

El alumno más antiguo de la escuela, Kyain Ye Shet, de 20 años, quedó discapacitado a causa de un tratamiento médico inadecuado. “Cuando acabe mis estudios, no creo que me quede aquí para buscar trabajo. Regresaré a mi tribu Lahu en Birmania y trabajaré para la comunidad”, afirmó.

Es una afirmación de sacrificio que comparten muchos niños. Yatanar, la hija adoptiva de U Khaing, de 9 años, quiere ser doctora y “tratar a los enfermos sin cobrarles”, mientras que la niña de 13 años May Thet Aye quisiera ser maestra “para enseñar a otros lo que he aprendido aquí”.

La escuela aquí es un microcosmos de Birmania donde todos los grupos étnicos y religiosos del país están representados.

“Aquí no existe discriminación étnica o religiosa. Esto es muy importante para nuestra futura democracia en Birmania", subrayó el director U Khaing. "Debe haber derechos humanos sin discriminación entre grupos étnicos y religiosos. Algunos de nuestros estudiantes serán médicos, ingenieros, profesores universitarios... Llegarán a ser líderes. Ellos serán los que dirigirán nuestro país”.

El septagenario U Khaing, que viste una camiseta amarilla con la cara impresa de Aung San Suu Kyi, líder birmana de la Liga Nacional para la Democracia, tiene todo el ingenio y carisma de un maestro innato. Fue encarcelado y torturado durante seis años por agentes de Inteligencia Militar antes de lograr escapar a la región fronteriza tras el fallido levantamiento de 1988. Luego pasó diez años enseñando en una escuela escondida en la selva.

Antes alumna y ahora profesora de esta escuela, Si Si Htwe, de 25 años, fue testigo de atrocidades cometidas en su pueblo natal por soldados del Consejo Estatal de Paz y Desarrollo, el nombre oficial de la Junta Militar que gobierna Birmania.

“Cuando estaba en mi pueblo de Khaung Chi, tropas del Consejo atacaron y quemaron otros pueblos de la zona. Un hombre intentó regresar a su pueblo pero los soldados lo atraparon. Lo descuartizaron y después repartieron sus miembros por todas partes", relató a la IE.

Pero a pesar de estos logros, la vida sigue siendo dura en esta escuela de refugiados.

“Todos aquí somos ilegales: los docentes, el director, los estudiantes. Estamos constantemente preocupados por nuestra seguridad", explica el director adjunto Chang One. “Si en Mae Sot me encuentro con un policía y me pide dinero, tengo que dárselo. Si no, me arrestarán y me deportarán a Birmania.”

Una ONG ha aportado fondos para alimentar a los niños dos veces al día, pero la escuela necesita más aportaciones. Su condición es incierta puesto que las autoridades tailandesas la reconocen sólo como un "centro de aprendizaje" y no como un establecimiento escolar oficial. La precaria condición de los docentes les impide formar o afiliarse a un sindicato.

La escuela sólo puede permitirse remunerar a sus docentes unos 100 dólares al mes. Incluso el director, U Khaing, recibe a penas 30 dólares a la semana.

“Necesitamos muchas cosas: ropa, computadoras, transporte escolar...” recalcó U Khaing. “No tenemos gobierno, ni país, bajo el régimen militar. Así que ruego a los donantes internacionales que por favor vengan a nuestra escuela y vean de verdad lo que necesitamos."

Colabora con nosotros en los proyectos de ayuda a los refugiados

lunes, 6 de abril de 2009

La ONU resalta que la asistencia humanitaria en Birmania es menor que las necesidades de la población

El nivel de la asistencia humanitaria que se proporcionan en Birmania es mucho menor que las necesidades que tiene actualmente la población, denunció hoy el coordinador de la Ayuda Humanitaria en Birmania, Bishow Parajuli.

El coordinador resaltó las urgentes necesidades de las comunidades afectadas en mayo de 2008 por el ciclón Nargis, que dejó más de 140.000 muertos y destruyó los hogares de más de 800.000 personas, especialmente en el delta de Ayeryarwady.

"Mientras que la recuperación de las zonas afectadas por el ciclón Nargis sigue siendo una de las prioridades, la ONU también tiene en cuenta las necesidades de financiación de otras partes del país, donde existen inmensos retos humanitarios y de desarrollo", subrayó. En particular, se refirió a la inminente demanda de refugios y apoyo agrario por la temporada del monzón.

miércoles, 1 de abril de 2009

La CE compromete 314 millones al apoyo a la agricultura y seguridad alimentaria en 23 países en desarrollo

La Comisión Europea aprobó hoy el plan general del mecanismo alimentario europeo que a finales del pasado año fue dotado con 1.000 millones de euros para contribuir a la seguridad alimentaria de los países en desarrollo y cuya primera medida, la concesión de 314 millones para proyectos en 23 países con dificultades, ha sido adoptada también este lunes.

Se trata de un fondo previsto para responder al empeoramiento de la situación alimentaria de los países en desarrollo y que prevé contribuir a la ayuda de emergencia y a la cooperación al desarrollo durante un periodo de tres años.

Para ello, la ayuda se dirigirá a través de tres tipos de medidas: mejorar el acceso a insumos agrícolas (fertilizantes y semillas) y servicios como veterinarios y asesores; incrementar la producción agrícola con microcréditos, infraestructura rural y formación; y acciones que funcionen como red de seguridad y permitan las transferencias sociales a grupos de población vulnerable.

Los 23 países que se beneficiarán de la primera partida de este fondo aprobada son Afganistán, Bangladesh, Burkina Faso, Birmania, Burundi, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Cuba, Eritrea, Etiopía, Gambia, Guinea-Bissau, Haití, Honduras, Kenia, Liberia, Malí, Mozambique, Pakistán, Territorios Palestinos, Filipinas, Sierra Leona y Zimbabue.

El comisario de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, Louis Michel, explicó que la Unión Europa "ya ha dado respuesta humanitaria" a la crisis alimentaria con la ayuda de emergencia facilitada. Ahora, el fondo alimentario ofrece una respuesta "desde el ámbito del desarrollo" para "volver a poner en pie la agricultura" de los países en desarrollo. El primer paquete de proyectos que recibirán fondos comunitarios serán los 23 países "más afectados", añadió.

"En los próximos meses no deberemos olvidar el impacto que la crisis financiera y la desaceleración económica tendrá sobre los países en desarrollo (*). Europa se está centrando en los planes de recuperación de su propia economía, pero esto no debería rebajar en forma alguna nuestro compromiso con los países en desarrollo", advirtió Michel.

Todos los fondos de los proyectos aprobados este lunes se canalizarán a través de organizaciones internacionales: la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) de las Naciones Unidas, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y agencias especializadas de las Naciones Unidas como la UNOPS (en Birmania) y el UNRWA (en Palestina).

Siguen los arrestos pese a la promesa de comicios libres de la Junta Militar

La Liga Nacional para la Democracia (LND), el primer partido de la oposición democrática, que dirige la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, denunció que siguen los arrestos y condenas de opositores pese a la promesa de la Junta Militar birmana de celebrar elecciones libres en 2010, informó hoy la radio de la disidencia.

El portavoz de la LND, Nyan Win, indicó que la prueba de que el régimen no ha levantado la presión son las sentencias a cinco años de cárcel impuestas el lunes pasado a siete miembros de la LND acusados de planear un atentado.

"Desde nuestro punto de vista, son un signo de mayor represión sobre los miembros de la LND y las actividades democráticas", señaló el veterano Win, según la emisora Voz Democrática de Birmania.

Las sentencias de los cinco reos se pronunciaron en la sórdida prisión de Insein, a las afueras de Rangún, donde la Junta Militar suele encerrar a los enemigos del Estado.

La esposa de Aung Than Tun, condenado a cinco años, denunció el proceso y aseguró que el fiscal "no pudo probar nada durante el juicio".

La denuncia de la LND surge unos días después de que el Gobierno birmano expresase su disposición a dialogar con Estados Unidos, durante una visita al país de un funcionario norteamericano, y de que la Unión Europea dijera estar "preparada para suspender las sanciones" a Birmania (Myanmar) si dan los pasos necesarios para democratizar el país.

El enviado especial para Birmania de la Unión Europea (UE), Piero Fassino, matizó el pasado día 25, durante una visita a Yakarta, que hasta la fecha los avances no han sido suficientes y además la Junta Militar prepara las elecciones de forma "unilateral".

Según la Asociación para la Asistencia de los Presos Políticos en Birmania, las cárceles birmanas encierran a 2.128 disidentes, aunque el régimen no los reconozca como tales y los clasifique como delincuentes, terroristas y desestabilizadores.

El preso político más conocido es Suu Kyi, quien lleva bajo arresto domiciliario desde 2003.

La Junta Militar aprobó el año pasado en las urna una nueva Constitución en la que se garantiza su permanencia en política y que descalifica a Suu Kyi para ocupar la jefatura del Estado por haber estado casada con un extranjero.

La última vez que se celebraron elecciones en Birmania fue en 1990 y ganó con más del 82 por ciento de los votos válidos emitidos Suu Kyi y su LND, pero las autoridades no reconocieron el resultado.

Birmania está sometida a una dictadura militar desde 1962.