Campaña por la democracia, paz y derechos humanos en Birmania. Ayuda Humanitaria, emergencia, salud, educación y cooperación al desarrollo. ONGD www.birmaniaporlapaz.org
jueves, 20 de mayo de 2010
Birmania por la Paz : Aung San Suu Kyi as candidate for the Concordia The Prince of Asturias Awards- Vote
miércoles, 19 de mayo de 2010
Hilando el tiempo en Bangkok por Concha Pinós
El actual primer ministro está dispuesto a seguir en el gobierno aún a costa de masacrar a la sociedad civil tailandesa. Este gobierno está luchando para sobrevivir en esta violenta fase que ha paralizado el cuerpo político y conmocionado a la opinión internacional haciendo caer la economía y el turismo hasta cuotas desconocidas: es duro el contraste de la reputación de los tailandeses como pueblo pacífico sonriente, amantes del la paz y con la imagen que hemos visto actualmente en las calles de BKK
El país ha entrado de pleno en un nuevo capítulo en su desarrollo democrático, capitaneados por los fieros CAMISAS ROJAS (principalmente campesinos) a los que se han sumado los movimientos de la clase política avidos de democracia y han hecho alquimia con los políticos tailandeses descontentos. Los Camisas Rojas por primera vez en la historia de Tailandia han transformado una retórica politica
¿Quiénes son los Camisas Rojas?
Los Camisas rojas es el nombre que recibieron los voluntarios que siguieron a Giuseppe Garibaldi en el sur de Italia durante su Expedición de los Mil, pero en ocasiones el nombre se extiende a los voluntarios de otras campañas del revolucionario. El nombre deriva del color de las camisas que utilizaban para identificarse. Los camisas rojas representan a las clases más desfavorecidas. En su mayoría proceden del ámbito rural del norte y noreste del país- donde abundan las etnias empobrecidas y perseguidas-, aunque tambien se han sumado a su reivindicaciones intelectuales urbanos y estudiantes que piden democracia. El objetivo principal grupal de este movimiento es terminar con la “ democracia falsa”, ya que no se encuentran representado por unas élites que no reconocen el valor del voto expresado y un Ejército que defiende intereses de corporaciones. Su organización es el Frente Unido para la Democracia y Contra la Dictadura. Las encuentas dicen que más del 70 % de los tailandeses están en profundidad de acuerdo con sus reivindicaciones aunque no hayan salido aún a demostrarlo, pero que podrian hacerlo.
Los postulados de la clase trabajadora golpea duramente a la oligarquia de Tailandia. Para complicar más la cosa el primer ministro está actualmente en una posición muy delicada ya que el ejército en si mismo se encuentra dividido frente a está disyuntiva: una parte del ejército exige un compromiso político al primer ministro y otros estaría a favor de la disolución del parlamento.
Reflexionando desde la sociedad civil y en un análisis global, deberiamos primero preguntarnos seriamente hasta donde llegará este primer ministro educado en Oxford y miembro de la élite Tailandesa por ostentar el poder.
Las respuestas potenciales son: Represiones sangrientas, otro golpe de estado más duro, decir que se comprometerá por un lado y por el otro seguir reprimiendo, es posible que ni él mismo tenga la respuesta, pero la iremos viendo a lo largo de los siguientes días o semanas.
La clase política ha permitido que una nueva forma de violencia crepite en el corazón de la capital de Tailandia, permitiendo que actos de terrorismos político, bombas, el sabotaje a las líneas eléctricas, ataque a los bancos, el bloqueo de los transportes militares, y el ataque con granadas a las comisarías de Chiang mai u otras comunidades entren en una espiral impredecible.
Una señal de lo lejos que han ido las cosas es que desde Abril los Camisas Rojas descendieron hasta Bangkok mostrando un diálogo maduro al primer ministro, sólo han recibido golpes, negativas y engaños. La cultura Tai tiene una gran facilidad para acomodarse en los movimientos populistas. El golpe de estado del 2006 y la disolución de dos gobiernos democráticamente electos fueron los factores que hicieron germinar el movimiento de los camisas rojas, pero ahora, incluso ellos se están convirtiendo en populistas. Han trasladado el debate democrático y las reclamaciones de transferencias de poder a una escena de claro-obscuros violentos.
El antiguo primer ministro, está detrás de éste movimiento de los camisas rojas, quienes gracias a su ayuda económica han podido estar en la calles, Thaksin afirma que los soldados, generales y policías son sandías y dice que solo son verdes por fuera, pero rojos por dentro. Con esto nos invita a pensar que el ejército podría en cualquier momento apoyar –al menos en una parte- a los camisas rojas; por su parte el primer ministro declaró (una experiencia traumática como la vivida en BKK, no puede ser `parte de un proceso de apertura democrática) y admitió la necesidad de mirar internamente al reino de Tailandia y no ser tan optimista, porque las divisiones del país están servidas.
¿Quién es Thaksin Sinawatra?
Un multimillonario que ha hecho su fortuna en el sector de las telecomunicaciones. 62 años originario de Chiang Mai el norte de Tailandia, de donde proceden la mayoria de los Camisas Rojas. Exiliado en Londres y Dubai, fue condenado en 2008 por corrupción y fraude. Está detrás financieramente de todas las protestas.
El sistema político tailandés está quebrado y, el gobierno es incapaz de controlar este conflicto, lo que pasa en las calles de BKK entre el gobierno y los camisas rojas puede deteriorar en una guerra civil no declarada. El país polarizado en demandas de acción inmediata en forma de asistencia reclama figuras mediadoras de externa.
Es hora ya que los tailandeses consideren a sus amigos internacionales como aliados para evitar más violencia: incluso las democracias más avanzadas suelen hacerlo.
El Primer ministro no puede negociar ni controlar estas protestas más que con el uso de la violencia. Los Tais están terriblemente desilusionados con una élite política que les niega los frutos del desarrollo que durante décadas de gobierno les prometieron a los campesinos. Tailandia es un país pacífico pero también inclinado a la violencia con una historia de autoritarismo e inconformismo que muchos tailandeses aceptan. El formato de violencia en BKK se ha expresado en forma de crisis.
Una crisis que se culmina con problemas como la sucesión real, el monarca después de seis décadas no está en posición de resolver estás disputas y si interviene su prestigio y autoridad moral, resultaría dañado.
Desde la perspectiva y la proximidad de Birmania, muchos hacemos las inevitables comparativas políticas, ¿es posible el movimiento de los camisas rojas inflame divisiones en la junta militar birmana y encontremos “más sandías birmanas”? ¿Es posible que el populista aparezca con billones para los birmanos que apoyen un cambio político en esa línea en Birmania, qué haría la junta entonces?
Los desplazados y exiliados birmanos que están en Tailandia están aterrados por el despliegue del ejército tailandés y birmano por los campos, hace más de tres semanas que no pueden moverse.
Después de décadas bajo la junta militar birmana de soportar “la ley y el orden” los birmanos están sorprendidos de ver que fácil es ponerse una camisa roja y cantar pacíficamente, aguantar bastonazos, gases y disparos. En Birmania el dictador hubiera disparado contra la población civil hace ya tiempo. La Junta Militar Birmana, concluye en afirmaciones tan severas como es necesario imponer más disciplina democrática a los tailandeses.
Tailandia y Birmania son viejos cuerpos enfermos y los pobres campesinos de las etnias demandan esperanza, libertad y autonomía
¿Qué se debería hacer?
Los colores de las camisas se han multiplicado en Bangkok. Las hay amarillas- que se definen como monarquicos-, las multicolores- que se oponen a las camisas rojas y a quienes acusan de tener en realidad la violencia como un arma para dañar la economia y sembrar el pánico en Tailandia.
Negociar, parar la violencia ambos lados, hacer que la política pase de nuevo por el parlamento y que la vida política tailandesa se refresque con unas nueva elecciones, y quizás aspirar a una nueva constitución que substituya la militarización en el país.
La solución es complicada, la intervención militar llevara la muerte de civiles y los manifestantes no se quedaran con los brazos cruzados. Ojala pronto vuelva a reinar la paz en Bangkok.
martes, 18 de mayo de 2010
A un pas de la "zona de foc" per Sergi Vicente, corresponsal de TV3 a Pequin

Comenco aquesta entrada amb la foto del Flavio, un company de l'ONG Birmania per la Pau, ferit amb una bala a la cama a la "zona de foc" de Bangkok. Sortosament, sembla que el Flavio es troba be. La proximitat del cas (vaig compartir uns dies amb ell en l'ultima serie sobre Birmania i recordo un passeig per un parc proper a Silom, el barri ara atrinxerat), em fa pensar en la fragilitat d'aquest moment. Un moment que durant les ultimes setmanes he insistit als meus caps que era important noticiar, pero que de moment haure de seguir com un lector mes.
Costa acceptar-ho, pero he de reconeixer que he arribat a un punt en que les ganes d'estar a la noticia em fan perdre de vista altres prioritats. I es per aixo que, quan avui he decidit que no aniria a Bangkok perque la meva dona esta a mes de 40 de febre, m'he sentit un marit responsable, pero alhora buit d'alguna cosa. Alguns diuen que el que trobes a faltar es un simple "txute" d'adrenalina. Per mi es mes com una manera de sentir-me realitzat. Allo es noticia i, per tant, la reaccio instintiva es: "i que diantre i fas, encara, a Pequin?". Si a sobre i afegeixes que col.legues d'uns quants diaris, radios i televisions son aquests a la "zona de foc", ja acabes de completar el coctel de motivacions que converteixen aquest "em quedo a la Xina" en gairebe una derrota professional.
No passa res, ja se'm passara. Es el que em dic per fer-ho mes suportable. I hauria d'estar content de tenir per davant encarregs com la Setmana de Catalunya a l'Expo, pero no ens enganyem, no es el mateix. Igual que quan finalment no vaig cobrir el terratremol de Qinghai. Fer directes des de Pequin no es el meu ideal de reporterisme.
Los camisas rojas aceptan mediación del Senado cuando su protesta se desinfla
Miguel F Rovira Bangkok, 18 may (EFE).- El frente de los "camisas rojas", cuya protesta se desinfla, aceptó hoy la mediación del Senado en las negociaciones con el Gobierno de Tailandia para poner fin a la violencia que ha causado al menos 37 muertos y casi 270 heridos.
El cerco militar al bastión rojo situado dentro del corazón comercial de Bangkok, las diferencias que sostienen los líderes del frente antigubernamental y la presión que hacen desde el opositor Partido Puea Thai (de los Tailandeses) que lo financia, están asfixiando la protesta de los "camisas rojas".
El extremo sur de la fortaleza está desierto y el silencio es tan grande que es la primera vez en muchas décadas que se oye piar a los pájaros en la confluencia de la calle Silom con la avenida Rama IV, que en circunstancias normales es una de las más congestionadas de esta metrópoli de casi 2 millones de habitantes.
La quietud es interrumpida sólo de vez en cuando por el estallido de algún petardo arrojado a la calle por un chiquillo que luego sale corriendo por miedo a la reacción de los soldados apostados frente a la empalizada.
Las carpas instaladas para alojar a los "camisas rojas" en esa zona que supuestamente ocupan están vacías de personas pero no de moscas que revolotean entre la abundante basura y las cajas de cartón con comida donada días atrás a la gente del campo que protestaba.
Las vituallas se pudren al lado de los cascos y los palos que los congregados emplearon para protegerse de una carga de las fuerzas de seguridad.
"Se han ido a su casa", dice Vinai, un hombre de 74 años del cercano barrio de chabolas de Klong Tei, que selecciona entre los desperdicios aquello que puede serle de utilidad.
Cerca del escenario montado en el centro de la zona de unos tres kilómetros cuadrados que ocupan desde hace cinco semanas, la estampa nada se parece a la de hace unos pocos días, cuando por el interior del campamento había unos 10.000 manifestantes.
Unas pocas decenas de partidarios del frente sentados o tumbados sobre esterillas escuchaban el discurso del "camisa roja" de turno, y en las carpas próximas, los hombres dormían mientras las mujeres preparaban el menú del día: arroz y pollo al curry.
Las disensiones surgidas entre los 24 cabecillas del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura, a raíz de las diferentes estrategias que unos y otros defienden para conseguir la disolución del Legislativo, han erosionado también la protesta.
La renuncia de Veera Musikapong a continuar como uno de líderes del frente antigubernamental fue suficiente para que sus leales recogieran sus bártulos y se marchasen a sus respectivas provincias, en medios de transporte facilitados por las autoridades.
"Aquí los que tienen peso son los jefes provinciales de los camisas rojas, es a ellos a quienes sigue la gente", dice Walaiporn, una mujer de 51 años de la provincia de Si Sa Ket, que al igual que su esposo idolatra al ex mandatario depuesto Thaksin Shinawatra, guía y principal benefactor de los "camisas rojas".
Con la protesta en recesión, los "camisas rojas" aceptaron hoy la mediación del Senado en las negociaciones con el Gobierno para encontrar salida a la crisis política, que ha desatado una ola de violencia en la que han muerto al menos 37 personas en cinco días.
"Hemos acordado celebrar una nueva ronda de conversaciones propuestas por el Senado porque si permitimos que las cosas vayan como van, no sabemos cuantas vidas se perderán", dijo Natawut Saikua, uno de los líderes, en rueda de prensa.
Saikua apuntó que "no será correcto poner condiciones al Senado".
En las negociaciones participará un grupo de 64 senadores del total de 150 que integran la Cámara Alta, y de la que 74 son seleccionados por un comité y el resto elegidos mediante votación en las provincias de Tailandia.
Antes, el frente pidió la mediación de Naciones Unidas.
Los líderes del frente propusieron el pasado domingo retomar las conversaciones a cambio de que el Ejército retirara a las tropas, cuya presencia en las calles desató la peor ola de violencia vivida en el país desde la matanza de manifestantes perpetrada por los soldados, en 1992, a raíz de las protestas para exigir el retorno de la democracia.
El Gobierno tailandés retiró la pasada semana su propuesta de celebrar elecciones en noviembre, cuando las negociaciones con los "camisas" rojas se estancaron y sus cabecillas dieron marcha atrás a su compromiso inicial de abandonar la protesta.
Los enfrentamientos entre manifestantes y soldados han causado además 266 heridos, incluidos en el total de unos 1.650 registrados desde que a mediados del pasado marzo comenzaron las protestas.
Desde entonces, al menos 66 personas han perdido la vida por disparos o explosiones de granadas u otros artefactos. EFE mfr/msr
lunes, 17 de mayo de 2010
Manos tiempos para la libertad por Concha Pinós
Parece que todo el mundo esta de acuerdo en materia de crímenes de lesa humanidad en juzgar a las dictaduras extranjeras ( argentina, chilena, birmana,...), pero tratandose de la nuestra- o quizas resulta ¿que no tuvimos dictadura?, quizas resulte que mis cinco tios no murieron aquella noche fusilados como millones de españoles nobles... ¿Quizás resulta que la ley de memoria histórica esta interpretada por amnesicos y miles de personas que nos desaparecieron a las familias en la guerra civil y posterioridad debemos callarnos... Malos tiempos para la libertad.
Aqui no hay ninguna decisión historica, permitir que la impunidad fascista venza una vez más sobre el Estado de Derecho es como dar tres cuartos al pregonero. Vivimos todavia bajo el yugo de la falange.
Solo una protesta masiva y una enorme presión puede recordar a la Justicia que vamos a alzar nuestras voces a favor de Garzón, en defensa de la democracia y de los derechos humanos universales. El futuro de Garzón depende de nuestra acción civil, actuar civilmente
Suscribir el manifiesto de Avaaz
Herido Fotoperiodista Italiano, Flavio Signore- Camisas Rojas en Bangkok
L'ambasciata italiana a Bangkok ha inviato un sms agli italiani nella capitale invitandoli a rimanere in casa dopo le 15 (le 10 italiane) come suggerito dalle autorità thailandesi. Lo riferisce un cronista dell'ANSA sul posto. Già ieri, la Farnesina aveva sconsigliato «soggiorni a Bangkok», suggerendo ai connazionali di «limitarsi al solo transito aeroportuale nella capitale». Il ministero degli Esteri ha consigliato «vivamente» di adottare la massima prudenza, «evitando le zone dove siano in corso assembramenti» sia nella capitale che nel resto del Paese. Stamani, l'ambasciata statunitense a Bangkok ha rinnovato, via Twitter, l'invito ai cittadini Usa a «rinviare i viaggi a Bangkok» e quelli non essenziali nel resto del Paese.
ITALIANO FERITO, NECESSARIO INTERVENTO Flavio Signore, il fotoreporter italiano ferito alla schiena ieri negli scontri di Bangkok, avrà bisogno di una pulizia chirurgica della ferita prima di essere dimesso dall'ospedale, cosa che avverrà probabilmente mercoledì o giovedì. Lo ha confermato all'ANSA lo stesso Signore, in buono spirito dopo una nottata un pò difficile.
FERITO FOTOREPORTER ITALIANO Un fotoreporter italiano è rimasto ferito durante gli scontri tra forze dell'ordine e manifestanti antigovernativi nella giornata di ieri. Il fotoreporter italiano è stato ferito di striscio e dovrebbe essere dimesso dall'ospedale in cui è stato ricoverato entro un paio di giorni. Il ferimento è avvenuto ieri a Rama IV, l'intersezione nei pressi del presidio delle camicie rosse teatro di violenti scontri tra dimostranti e forze di sicurezza. L'italiano è stato colpito nella parte bassa della schiena. È stato probabilmente ferito da un cecchino dell'esercito Flavio Signori, romano 40 anni, il fotoreporter italiano colpito ieri da un proiettile a Bangkok. Lo ha detto lo stesso Signori all'ANSA: «Stavo scattando delle foto nei pressi del presidio dei militari. Quando mi sono spostato dietro la barricata dei rossi sono stato colpito». L'episodio è avvenuto ieri a Bon Kai, nei pressi dell'incrocio di Rama IV. La ferita sulla schiena, lunga circa 15 cm, non desta particolari preoccupazioni: Signori ha confermato che dovrebbe essere dimesso dall'ospedale entro un paio di giorni.
Flavio Signore herido en Bangkok- Birmania por la Paz

En este momento se encuentra recuperandose en un hospital de Bangkok.
Flavio Signore es documentalista, especializado en conflictos como : Birmania, Afganistán, Tibet, Libano o Palestina. Entre sus obras destacan La vida bajo las bombas, Budas en el exilio o la Danza de Sita. Es fundador de Gandhiji, Festival Internacional de Cine, Paz y Derechos Humanos y miembro activo de la Campaña Birmania por la Paz, razón por la que se encontraba en Bangkok.
