martes, 3 de marzo de 2009

DDHH-BIRMANIA: Una piedra en el zapato de la Asean Por Marwaan Macan-Markar

El régimen militar de Birmania complicó la agenda de los jefes de Estado y de gobierno que participarán este fin de semana en la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) a realizarse en este meridional balneario tailandés.

Los líderes asiáticos deberán tratar de encontrar una solución a la discriminación que padece la minoría musulmana rohingya, perseguida desde hace años por el ejército birmano que llegó al poder por un golpe de Estado en 1962.

El asunto saltó a la primera plana de los medios de comunicación en enero luego de que botes cargados de rohingyas fueran arrastrados por la corriente hasta la costa meridional de Tailandia el mes anterior y las autoridades los obligaran a volver al mar.

La grave situación de esa comunidad étnica puede desviar la atención de otras cuestiones apremiantes ya previstas para esta cumbre.

Los gobernantes de los 10 países de la Asean tienen que concentrar sus energías en la transformación del bloque, creado en 1967 para frenar el avance del comunismo en plena Guerra Fría.

La 14 cumbre de la Asean es la primera desde que en diciembre entraron en vigor sus estatutos y que ahora rigen al bloque integrado por: Birmania, Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam.

"El mundo tomará más en serio a la Asean porque ahora está regida por unos estatutos que requieren conformidad", remarcó el secretario general del bloque, el tailandés Surin Pitsuwan, en conferencia de prensa con corresponsales extranjeros el miércoles en Bangkok. "Una vez que te comprometes, tu responsabilidad queda consagrada por la ley".

Los jefes de Estado y de gobierno asiáticos deberán suscribir 30 documentos clave como parte de un programa tendiente a crear una Comunidad de la Asean para 2015, a fin de dar voz a la región en asuntos económicos, sociales, culturales y de seguridad.

La Asean reúne a 570 millones de personas.

La crisis económica y una posible respuesta regional es otro de los asuntos que deberían discutir los jefes de Estados y de gobierno de los países miembro, entre los que hay algunos ricos y otros muy pobres.

Pero el ignorado problema de los rohingyas parece imponerse de tal forma que será difícil de obviar. En especial porque la Asean ha sido criticada por ser una "tertulia" y un "club de políticos" incapaces de resolver los problemas que afectan a sus ciudadanos.

Algunas de las embarcaciones dejadas a la deriva por las autoridades tailandesas fueron encontradas por la armada india, en tanto otras terminaron en la occidental provincia indonesia de Aceh.

Se desconoce la suerte de unos 1.000 rohingyas, obligados a hacerse a la mar por el ejército tailandés, según denuncias de activistas de derechos humanos.

Pero el problema de esa comunidad musulmana no es solo de Birmania, también involucra a Indonesia, Malasia y Tailandia.

Desde fines de 2006, miles de rohingyas huyeron por mar de Bangladesh en busca de libertad política, cultural, social, económica y religiosa.

La huída de los rohingyas, no es otra cosa que una "limpieza étnica", según denuncias de organizaciones de derechos humanos, perpetrada en el occidental estado birmano de Arakan, de mayoría budista y que el régimen actual llama Rakhine.

El episodio de enero es el último capítulo de una problema que tiene décadas.

En 1978, unos 200.000 rohingya se refugiaron en Bangladesh escapando de matanzas, violaciones y destrucción de mezquitas perpetradas por la junta militar birmana. Entre 1991 y 1992, otros 250.000 miembros de esa comunidad escaparon de la opresión, según la organización de derechos humanos Amnistía Internacional, con sede en Londres.

"El asunto de los rohingya es un problema religioso y de persecución política que afecta a los países de la región, entre otros más", señaló Nurul Islam, presidente de la Organización Nacional de los Rohingya de Arakan (ONRA), en una misiva enviada a las autoridades de la Asean.

ONRA es una organización que reagrupa a varios movimientos políticos de esa comunidad musulmana.

"Los que siguen en Arakan viven en condiciones infrahumanas, sometidos a una limpieza étnica y víctimas de crímenes contra la humanidad", subrayó en la carta que pudo ver IPS.

"Se trata de un problema esencialmente regional e internacional cuyas causas de raíz deben abordarse de forma apropiada", añadió.

"Los rohingyas son víctimas sistemáticas de persistentes violaciones a los derechos humanos como negación de sus derechos de ciudadanía, graves restricciones a su libertad de movimiento, de educación, de casamiento y de religión y son sometidos a diario trabajos forzados, violaciones, confiscaciones de tierras, detenciones arbitrarias, torturas, asesinatos y extorsiones", denunció Nurul Islam.

No será la primera vez que el régimen militar de Birmania desata una crisis que amenaza con desbaratar la agenda de una cumbre de la Asean.

En 1998, al año siguiente de su integración al bloque, la líder prodemocrática birmana Aung San Suu Kyi fue apresada en un automóvil durante la cumbre de Filipinas.

En 2003, el brutal ataque contra la premio Nobel de la Paz y otros miembros de su partido, la Liga Nacional para la Democracia, desbarajustó la agenda de la cumbre de la Asean que entonces debía discutir asuntos relativos a Corea del Norte.

"Muchas reuniones de la Asean han sido rehenes de las acciones de Birmania", dijo a IPS Debbie Stothard, de la Red Alternativa de la Asean para Birmania (Altsean), una organización regional de derechos humanos. "Es culpa de los gobernantes que dejan que la junta maneje el bloque en función de sus propios intereses".

El primer ministro tailandés Abhisit Vejjajiva insinuó que debía encontrarse una "solución regional" al asunto de los rohingya. Indonesia, el país con mayor población musulmana del mundo y dónde esa comunidad étnica recibió mayor atención, respaldó sus declaraciones.

Pero la Asean todavía no está preparada para incluir ese asunto en la agenda oficial de la cumbre, que se realizará desde este viernes hasta el domingo.

Funcionarios de la Asean, que pidieron reserva de su identidad, confirmaron a IPS que la solución para los rohingyas se discutirá en reuniones informales entre representantes de los gobiernos y autoridades regionales.